¿Qué son las varices?

Qué son, por qué aparecen y cómo eliminarlas

¿Qué son las varices?

Las varices son una manifestación de la insuficiencia venosa crónica, un trastorno del sistema circulatorio que afecta al retorno de la sangre desde las piernas hacia el corazón. En condiciones normales, las venas cuentan con unas válvulas internas que se abren para permitir el paso de la sangre y se cierran para evitar que retroceda. 

Cuando estas válvulas dejan de funcionar correctamente, la sangre se acumula en las venas, aumentando la presión en su interior. Como consecuencia, las venas se dilatan, se deforman y se hacen visibles bajo la piel: es lo que conocemos como varices. 

Este problema no aparece de un día para otro. Es un proceso progresivo que suele comenzar con síntomas leves —como sensación de pesadez o cansancio en las piernas— y puede evolucionar con el tiempo si no se trata adecuadamente.

¿A quién afectan?

Las varices son una afección muy frecuente. Se estima que afectan a más del 30% de la población adulta, aunque en determinados grupos este porcentaje puede ser incluso mayor. 

Son más habituales en mujeres que en hombres, en parte debido a factores hormonales como el embarazo, el uso de anticonceptivos o la menopausia. Sin embargo, los hombres también pueden desarrollarlas, especialmente a partir de cierta edad o si presentan factores de riesgo asociados. 

El perfil más habitual de paciente incluye personas que pasan muchas horas de pie o sentadas, con poca actividad física o con antecedentes familiares. Profesiones como hostelería, comercio, sanidad o trabajos de oficina prolongados favorecen su aparición. 

También influyen otros factores como la edad, el sobrepeso o el estilo de vida. En este sentido, las varices están lejos de ser una cuestión estética, son un problema de salud que puede afectar a una parte importante de la población.

¿Qué son las varices?

¿Se pueden tratar las varices?

Sin cirugía
Sin ingreso
hospitalario
Sin baja
laboral
Con rápida
recuperación

Sí, las varices pueden y deben tratarse, y, con nuestro método VARIsystem 360, sin necesidad de cirugía. Hoy en día existen soluciones avanzadas que permiten eliminar las varices de forma eficaz, segura y con una recuperación rápida. 

En VARIcentro trabajamos con VARIsystem 360, un método propio basado en técnicas mínimamente invasivas que permiten tratar las varices sin ingreso hospitalario y sin interrumpir la actividad diaria del paciente. 

Este enfoque no solo busca eliminar la vena visible, sino tratar el origen del problema para evitar su reaparición. Además, permite adaptar el tratamiento a cada tipo de variz y a las características de cada paciente, ofreciendo resultados tanto a nivel funcional como estético. 

El diagnóstico previo es clave para determinar el tratamiento más adecuado en cada caso, por lo que una valoración experta es siempre el primer paso.

¿Son peligrosas las varices?

En sus fases iniciales, las varices pueden parecer un problema leve o meramente estético. Sin embargo, conviene no subestimarlas. La insuficiencia venosa es una enfermedad progresiva, y con el tiempo, puede empeorar si no se trata. 

Además de los síntomas habituales —dolor, pesadez, hinchazón o calambres—, las varices pueden dar lugar a complicaciones más severas. Entre ellas se encuentran la inflamación de las venas (flebitis), cambios en la piel, oscurecimiento o endurecimiento de los tejidos e incluso la aparición de úlceras venosas en casos avanzados. 

Esto no significa que todas las varices vayan a evolucionar de forma grave, pero sí que es importante diagnosticarlas a tiempo y valorar su estado. Actuar de forma precoz permite evitar complicaciones y mejorar significativamente la calidad de vida del paciente

¿Qué son las varices?

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FAQS

Las varices son venas dilatadas que se producen cuando la sangre no circula correctamente debido al fallo de las válvulas venosas. Esto provoca que la sangre se acumule, aumentando la presión en las venas y haciéndolas visibles.

Las varices aparecen por una combinación de factores. Los más comunes son la predisposición genética, los cambios hormonales, el sedentarismo, el sobrepeso y pasar muchas horas de pie o sentado. Todos ellos dificultan el correcto retorno venoso.

No siempre, pero pueden llegar a serlo si evolucionan sin tratamiento. En fases avanzadas pueden provocar complicaciones como flebitis, trombosis venosa profunda y/o tromboembolismos pulmonares, alteraciones en la piel o úlceras venosas. Por eso es importante evaluarlas a tiempo.

Las varices se pueden tratar de forma eficaz y eliminar las venas afectadas. Sin embargo, la predisposición a desarrollar nuevas varices puede mantenerse, por lo que es importante un seguimiento adecuado por un equipo de flebólogos expertos y tener unos hábitos saludables.

Hablar de “regeneración de las venas” es, en realidad, un término incorrecto desde el punto de vista médico, aunque algunas clínicas lo utilicen erróneamente en su comunicación.

Las venas dañadas no se regeneran ni recuperan su estado original cuando han perdido su función: el deterioro de su pared y de sus válvulas es irreversible.

Por eso, los tratamientos eficaces no consisten en “regenerar”, sino en eliminar o cerrar las venas afectadas y redirigir la circulación hacia venas sanas, restableciendo un flujo sanguíneo adecuado.

Es recomendable acudir a un especialista cuando aparecen síntomas como dolor, pesadez, hinchazón o cuando las venas empiezan a ser visibles. También si notas cambios en la piel o molestias persistentes en las piernas.

Sí, la predisposición genética es uno de los factores más importantes. Si existen antecedentes familiares, aumenta la probabilidad de desarrollar varices a lo largo de la vida.