Varices y trabajo de pie (y sentado)

Cómo afectan y qué puedes hacer

Las personas que trabajan de pie durante muchas horas al día (comercio, hostelería, peluquería, sanidad, fábricas) tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar varices. La gravedad dificulta el retorno venoso y la falta de movimiento agrava el problema. Lo mismo ocurre con quienes pasan largas jornadas sentados. 

Cuando el cuerpo permanece mucho tiempo en la misma posición, la sangre tiende a acumularse en las piernas. Si a esto se suma predisposición genética u otros factores, el riesgo de desarrollar varices aumenta de forma considerable.

Varices y trabajo de pie (y sentado)

Profesiones con mayor riesgo de varices

Existen determinados trabajos en los que la aparición de varices es más frecuente debido a las condiciones laborales:

  • Comercio y dependientes
  • Hostelería (camareros, cocineros)
  • Peluquería y estética
  • Personal sanitario (enfermería, auxiliares)
  • Industria y fábricas
  • Profesores
  • Taxistas y conductores
  • Azafatas

En todos estos casos, el denominador común es el mismo: largas horas de pie, escaso movimiento o cambios posturales limitados. Pero también hay que tener en cuenta el otro extremo:

Trabajo sentado (oficina, teletrabajo, conducción)

Permanecer sentado durante muchas horas también dificulta la circulación. La presión en la zona de las piernas y la falta de activación muscular reducen el retorno venoso, favoreciendo la aparición de varices.

¿Por qué el trabajo sedentario favorece las varices?

El sistema venoso depende en gran parte del movimiento muscular para impulsar la sangre hacia el corazón. Cuando este movimiento no se produce:

  • La sangre se acumula en las piernas
  • Aumenta la presión dentro de las venas
  • Las válvulas venosas pueden deteriorarse
  • Con el tiempo, este proceso puede dar lugar a varices o empeorar las existentes.
Varices y trabajo de pie (y sentado)
Varices y trabajo de pie (y sentado)

¿Por qué el trabajo sedentario favorece las varices?

El sistema venoso depende en gran parte del movimiento muscular para impulsar la sangre hacia el corazón. Cuando este movimiento no se produce: 

  • La sangre se acumula en las piernas 
  • Aumenta la presión dentro de las venas 
  • Las válvulas venosas pueden deteriorarse 
  • Con el tiempo, este proceso puede dar lugar a varices o empeorar las existentes.

Medidas para prevenir varices en el trabajo

Aunque no siempre es posible cambiar las condiciones laborales, sí se pueden aplicar medidas que ayudan a reducir el riesgo:

Realizar pausas activas cada 60-90 minutos

Alternar posturas siempre que sea posible

Evitar permanecer completamente inmóvil

Elevar las piernas al descansar (fuera del horario laboral)

Mantener una buena hidratación

Usar medias de compresión si están indicadas

Utilizar calzado cómodo que favorezca la circulación

En trabajos de oficina, es recomendable levantarse con frecuencia, estirar las piernas y evitar cruzarlas durante largos periodos.

¿Cuándo consultar por varices si trabajas muchas horas de pie o sentado?

Es recomendable acudir a un especialista si aparecen:

  • Sensación habitual de pesadez en las piernas
  • Hinchazón al final del día
  • Dolor o molestias recurrentes
  • Aparición de venas visibles

Estos síntomas pueden ser el primer indicio de insuficiencia venosa. Detectarlos a tiempo permite aplicar tratamientos más sencillos y evitar su progresión.

En VARIcentro, el diagnóstico se realiza mediante ecodoppler venoso, una prueba que permite identificar el origen del problema y adaptar el tratamiento a cada caso.

Varices y trabajo de pie (y sentado)

Si tu trabajo exige muchas horas de pie o sentado, tus piernas lo notan.

Solicita tu consulta gratuita y valora la salud vascular de tus piernas.

FAQS

Depende del grado y de los síntomas. En casos avanzados o con complicaciones, puede ser necesario. Sin embargo, en la mayoría de los casos se pueden tratar sin necesidad de baja laboral.

Sí. Son una de las medidas más eficaces para mejorar la circulación y reducir la presión venosa durante la jornada laboral.

Mover las piernas con frecuencia, cambiar de postura, hidratarse bien y evitar la inmovilidad prolongada son claves.
Las pausas activas son especialmente efectivas.